Organización de una nalga.
La fluidez es bella de observar porque en ella vemos como un ser, claro y distinto, se funde en armonía con su ambiente. Es como que fueran uno solo. Se lograr apreciar la identidad y la fusión al mismo tiempo. Me recuerda el movimiento del agua cuando se “desliza” en el río. Es similar a la experiencia de wu wei, actuar sin forzar.
Hoy estuve re mirando un video de Benjamin Zander, una conferencia en TED . Hay 2 conceptos que me llamaron la atención; hoy hablaré de uno de ellos. Mostrando como interpretaría un niño una pieza de Chopin, desde los 6 hasta los 11 años, llega a reflejar su cadencia y fluidez. ¿Cómo? Reduciendo los tiempos entre nota y nota, pero además al deslizar sus brazos por el piano, terminaba sentado en su asiento, en una sola nalga, un solo glúteo. Esta es la manera “correcta” de interpretar la pieza. Comenta también en el vídeo, como un empresario lo observaba en una clase y Zander le decía a un niño: “tienes que tocar en un solo glúteo”. Este empresario tiempo después le dijo que había transformado su empresa en una organización de una nalga.
Una organización existe en la medida que hace posible que personas comunes realicen en conjunto cosas poco comunes, cosas que cada individuo en forma aislada es difícil lograr. En mi experiencia profesional, he visto que varias empresas se mueven arrastrando “la retaguardia”. ¿Falta trabajo en equipo? No, no creo. Lo que falta es entender “¿para qué estamos aquí?”, saber cuál es el sentido de pertenecer a esta o tal organización. Es más un asunto de motivación, de búsqueda de sentido. Lo demás viene por añadidura.
Hacer que la organización pase de moverse arrastrando los glúteos a una forma sinuosa donde cada nalga sube y baja armónicamente, supone tener un estilo de liderazgo que trascienda el ser jefe y tener jinetas y, contar con personas comprometidas y capaces.
La segunda idea que me queda dando vuelta del video de Zander es sobre los ojos, pero de eso hablaremos después….
